En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, celebrado cada 24 de marzo, el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, California, informó un aumento del 3,4% en el año 2025.
Durante el último año, los casos de tuberculosis (TB) llegaron a 554 en 2025, la cifra más alta desde 2016. Las autoridades advierten que este incremento, sumado a recortes en el financiamiento sostenido, pone en riesgo los avances logrados en la prevención y el control de esta enfermedad en la región.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que se transmite por el aire cuando una persona con TB activa tose, habla o respira. Su propagación puede ser silenciosa, ya que muchas personas no presentan síntomas y pueden contagiar a otros sin saberlo.
Además, la infección puede permanecer latente durante años antes de volverse activa, lo que aumenta el riesgo de enfermedad grave y transmisión si no se detecta y trata a tiempo.
Las autoridades de salud destacan que, aunque el tratamiento de la TB es efectivo, requiere varios meses de atención constante. Las interrupciones en el tratamiento pueden prolongar el periodo de contagio, dificultar la detección de nuevos casos y favorecer la propagación de la enfermedad.
Sin inversión continua en detección temprana, tratamiento y apoyo a los pacientes, estos riesgos aumentan, especialmente en comunidades vulnerables y en personas con condiciones como diabetes.
El Departamento de Salud Pública continúa implementando medidas para proteger a la población, que incluyen la vigilancia epidemiológica, la atención clínica, la investigación de contactos y el apoyo social a pacientes.
Asimismo, exhorta a las personas en mayor riesgo, como aquellas nacidas o que han viajado recientemente a regiones con alta incidencia de TB o con sistemas inmunológicos debilitados, a realizarse pruebas. La detección temprana y el tratamiento oportuno son clave para proteger tanto la salud individual como la de toda la comunidad.






