El Condado de Los Ángeles confirmó los primeros cuatro casos humanos de virus del Nilo Occidental (WNV) de la temporada 2025. Los pacientes, hospitalizados entre julio y agosto en el Valle de Antelope, Valle de San Fernando y el centro de Los Ángeles, se están recuperando.
El virus se transmite por la picadura de mosquitos infectados y puede causar fiebre, dolor de cabeza, náuseas y, en casos graves, meningitis, encefalitis o parálisis. Adultos mayores de 50 años y personas con enfermedades crónicas presentan mayor riesgo de complicaciones.
Las autoridades recomiendan usar repelente aprobado, cubrirse con ropa adecuada, mantener mosquiteros en buen estado y eliminar agua estancada donde los mosquitos se reproducen. El virus no tiene tratamiento ni vacuna específica.
La prevención y la colaboración comunitaria son clave para reducir la exposición a los mosquitos durante los meses cálidos, cuando su actividad aumenta y se incrementa el riesgo de contagio.






